martes, 19 de agosto de 2014

Ibn Paquda

Bahyà ben Yosef Ibn Paquda fue un rabino judío, poeta, filósofo y místico  que vivió en la segunda mitad del siglo XI en la taifa de Zaragoza.

Se conoce muy poco de su vida y de su formación, pero se cree que ejerció como juez de la aljama de la ciudad y dejó obra escrita tanto en árabe como en hebreo.

Aunque fue un notable poeta litúrgico, es especialmente conocido por ser el autor de Kitab al-hidaya ilà faraid al-qulub (Guía de los deberes de los corazones), uno de los libros de mística más conocidos del judaísmo, escrito originalmente en árabe, y traducido al hebreo por Yehudá ibn Tibbón con el nombre de Séfer hobot halebabot, y de ahí al resto de lenguas habladas por los judíos: yiddish, portugués, hebreo, etc. Curiosamente, la única versión en castellano existente hasta hace poco era de 1610, y como en tantos otros casos, es más conocido y apreciado en el resto del mundo que en el territorio patrio.

Torreón de La Zuda
Torreón de La Zuda en Zaragoza
Se aprecia en su doctrina una clara influencia de la mística árabe, el sufismo, que él adaptó al pensamiento judío. No en vano, Zaragoza era conocida en aquel entonces como "La ciudad blanca" por acoger las tumbas de dos santones que murieron predicando en la ciudad, ambos discípulos de los compañeros del Profeta y que, supuestamente emanaban una resplandor blanco de santidad. Pero al contrario de lo que suele ocurrir en otros contextos históricos, en la ciudad se vivía por aquel entonces un ambiente de gran tolerancia y permeabilidad intercultural.

La singularidad de la obra de Ibn Paquda estriba en focalizar la experiencia religiosa en la interiorización de la misma, distinguiendo entre las obras piadosas rituales que se realizan para ser apreciadas externamente, tan frecuentes en una religión como la judía, plena de rituales, y las que emanan del corazón, siendo éstas últimas las de mayor valor.

La defensa de esta vía queda justificada utilizando la razón como argumento, aunque a partir de un cierto punto, ésta se deja de lado para alcanzar una experiencia mística superior. Por una parte, su discurso recuerda al de Ibn Gabirol, al que sin duda conoció pues coincidieron en la ciudad y por otro, al tono de la mística posterior castellana, aunque en este caso, la obra de Ibn Paquda es eminentemente práctica, y dedicada a inspirar a personas que conducen su vida integrados en la sociedad, sin encaminarse necesariamente a una experiencia mística extática.

Otro ilustre hebreo aragonés, Pedro Alfonso (o Moshé Sefardí) resultó muy influido por la obra de Ibn Paquda, así como también el gran filósofo contemporáneo de ambos, Avempace.

En cuanto a la filosofía y la mística posteriores, se han apuntado claras influencias de la Guía de los deberes de los corazones en la Guía de Perplejos de Maimónides, en el Zohar, así como en la literatura moralística y sentenciaria medieval: Las siete partidas de Alfonso X el Sabio, el Libro del Buen Amor del Arcipreste de Hita, y finalmente, la mística cristiana castellana del siglo XVI: Fray Luis de Leon, Santa Teresa de Jesús y San Ignacio de Loyola.

Recomiendo la lectura de este estudio crítico de Joaquín Lomba, Catedrático Emérito de la Universidad de Zaragoza, para todo aquel que quiera ahondar en las raíces hebreas de la mística cristiana.


3 comentarios:

  1. ¡Vaya! no conocía a este personaje tan interesante. Le voy a echar un vistazo a la Guía de los deberes de los corazones que he encontrado en la biblioteca virtual de Andalucía (Ahora que tengo abandonado el Zohar!!!)

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  2. Yo también estoy en ello. Ya comentaremos :)

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