miércoles, 21 de mayo de 2014

Sospechosos habituales (IV): Miguel de Cervantes Saavedra

Miguel de Cervantes es el escritor en lengua española más ilustre, reconocido y celebrado, especialmente debido a su obra maestra, El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, considerada la primera novela moderna, así como una de las obras fundamentales en la historia de la literatura universal.
Cervates jauregui
Miguel de Cervantes, de Juan de Jaúregui

Por este motivo, Cervantes ha sido siempre objeto de sesudas investigaciones que intentan arrojar luz sobre las zonas más oscuras de su vida y su obra. Y, cómo no, uno de los runrunes más frecuentes que rodean al autor es el que concierne a sus supuestos orígenes judíos.

Oficialmente, nace en Alcalá de Henares en 1547 y muere en Madrid en 1616. Pero han surgido estudios que parecen demostrar que la partida de bautismo de Alcalá de Henares (aparecida en el siglo XVIII) estaría falsificada, y que sus orígenes familiares estarían en realidad localizados en los Montes de León, zona de importantes comunidades conversas, en la que hay dos poblaciones con ese nombre, Cervantes, pudiéndose rastrear también allí la existencia del apellido Saavedra. 

El por qué cambiar u ocultar los orígenes sólo tendría como justificación el intento de disimular la falta de limpieza de sangre, algo bastante habitual en la época. Además, entre sus ascendentes familiares directos hasta la tercera generación se encuentran médicos y licenciados en leyes, oficios tradicionalmente asociados con los judíos. 

No se conocen a ciencia cierta datos sobre su formación académica, aunque no se cree que pasara de bachiller. Miguel de Cervantes se trasladó a Italia en su juventud, al parecer huyendo del brazo de la ley a causa de una reyerta en la que (supuestamente) su calidad de converso le haría tener las de perder ante la justicia. Allí entra en contacto con la tradición literaria italiana, que tanta influencia tendría en su obra.

En Italia se enrola en la armada cristiana que lucha contra el turco en la Batalla de Lepanto "la más alta ocasión que vieron los siglos" según sus propias palabras, en la que recibe sendos disparos de arcabuz en el pecho y en la mano izquierda, y por lo que a partir de entonces es conocido como "manco de Lepanto". Ya recuperado de sus heridas, es capturado junto con su hermano por un barco pirata turco, permaneciendo cautivo en Argel durante cinco largos años que dejarían su impronta en su obra, hasta que los Hermanos Trinitarios pagan su rescate.

A la vuelta a España, intenta infructuosamente pasar a las Indias en diversas ocasiones, alegando su historial militar como mérito, aunque nunca consigue la autorización. Nuevamente, uno de los motivos más frecuentes para el rechazo era, en aquel entonces, la falta de limpieza de sangre. Finalmente consigue un empleo como recaudador de impuestos... típico oficio judío.

Lope de Vega por su parte, le ataca duramente en una de aquellas refriegas entre autores tan comunes en la Edad de Oro tachándolo entre otras cosas de puerco (judío):

"De poetas no digo: buen siglo es éste. Muchos están en ciernes para el año que viene; pero ninguno hay tan malo como Cervantes ...
... frisón de carroza y puerco en pie..."

Además, Cervantes se casó con una mujer de origen converso, Catalina de Salazar, y tuvo una hija ilegítima con otra de similares orígenes, Ana Villafranca.

Pero la razón en la que más hincapié hacen los defensores de la teoría del origen judío de Cervantes son los supuestos "indicios ocultos", los dobles sentidos, alusiones cabalísticas, y referencias en contra de la Iglesia Católica y la Inquisición y a favor de los marginados y perseguidos que se encuentran en toda su obra, especialmente en El Quijote de la Mancha... aunque este tema da para otra entrada más profusa y detallada.

Miguel de Cervantes, siempre presente en la cultura española, hasta el punto de ser denominado el propio idioma como "la lengua de Cervantes", ha pasado a ser actualidad recientemente debido a la búsqueda de sus restos que se está llevando a cabo en el Convento de las Trinitarias de Madrid, donde se sabe que fue enterrado, pese a que el lugar exacto de su tumba es desconocido. 

En este rastreo iniciado el pasado mes de Abril se están utilizando los más modernos métodos como georadares, infrarrojos, etc para no dañar al propio convento que es monumento protegido. Se busca un cadáver con las características físicas conocidas del escritor: edad, lesiones, piezas dentales... para, una ver localizado, proceder a la exhumación y  posteriores estudios. 

El estudio genético comparativo con los restos de otros familiares no parece factible, debido a que no le sobrevivió descendencia alguna, pero sería una buena ocasión para determinar el origen étnico del escritor, descartando o confirmando definitivamente de esta manera su ascendencia judía, aunque eso es algo que desconozco si se considerará como objetivo en esta investigación.

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