domingo, 25 de agosto de 2013

Adafina, la madre de todos los cocidos

La adafina es uno de los platos más tradicionales y conocidos de la cocina sefardí.

Se le denomina la madre de todos los cocidos, pues está emparentado en origen con todos los cocidos tradicionales que se dan en España: el pote asturiano, el gallego, la olla podrida, el cocido madrileño, el maragato, la escudella catalana, el puchero andaluz, etc... pero claro, a todos estos se les añade algún elemento proveniente del cerdo, por que no sólo debe ser uno cristiano, sino que además, tiene que demostrarlo ingiriendo el animal prohibido y mejor si es en sábado.

En la adafina original, todos los ingredientes deben ser kosher, conforme a la ley judía, y por tanto la carne que se incluye es de cordero y cualquier otro animal permitido, como ternera, gallina o pollo. Además lleva huevos, garbanzos, cebolla, nabo y otras verduras como calabaza, zanahoria y patata, ya que a partir de su introducción en Europa, ésta se añadió a la receta. Finalmente, se incluyen algunas especias como canela, nuez moscada, cilantro y clavo de olor.

Se solía preparar en una cazuela de barro en la víspera del sábado, y se dejaba cociendo largas horas. El sábado o Sabbat es el día en que los judíos descansan y tienen prohibido, entre otras muchas actividades, encender o apagar el fuego. La cazuela se mantiene caliente desde la víspera y se sirve como un menú completo. En primer lugar se toma la sopa, y a continuación, la verdura y la carne. 

Hay muchas recetas de adafina en la web con variantes sobre el guión original. Como muestra, os dejo un vídeo en el que Elena Benarroch, conocida diseñadora y peletera de origen Sefardí, prepara este plato siguiendo la receta de su familia.



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada