jueves, 26 de mayo de 2016

"O Segredo", el secreto de Belmonte

En Portugal, en Cova de Beira y no muy lejos de la frontera con España, esa frontera que para los habitantes de toda la zona no es más que una ficción política a la que denominan "La Raya",  concretamente en las faldas de la Sierra de la Estrella, se encuentra la población de Belmonte, de unos 7000 habitantes.

Foto3 SGiao Small
Panorámica de la Sierra de la Estrella, Portugal

Toda la sierra portuguesa, continuación en el país vecino de nuestro Sistema Central, fue durante siglos una comarca aislada y pobre, con una actividad económica centrada en la agricultura y la ganadería prácticamente de subsistencia. Pero es en estos sitios recónditos en los que se guardan los más increíbles tesoros. Procedamos pues a narrar la historia de "O Segredo" de Belmonte.

A principios del siglo XX, Samuel Schwarz, un ingeniero polaco, es enviado a realizar unos trabajos en las minas de de estaño cercanas a la localidad. El forastero observa con curiosidad cómo hay un grupo de lugareños señalados por el pueblo por tener unas costumbres demasiado extrañas para ser considerados buenos cristianos.

Center of the Town of Belmonte -- A Center for Crypto-Judiasm - Apr 2011
Belmonte

Interesado por el tema, se dedica a estudiarlos detenidamente... y para su sorpresa, y como judío que era, descubre en determinados ritos y rezos semejanzas con la celebración del Sabbath, de la fiesta de Pesaj, de Purim y de Yom Kippur. Esto le hace caer en la cuenta de que tiene ante sí a la última comunidad cripto-judía de Europa que había conseguido sobrevivir inexplicablemente desde 1497.

En realidad sí que había una explicación. Lo habían logrado replegándose sobre sí mismos, protegidos por el aislamiento, la endogamia y el pertinaz mantenimiento de la tradición oral por parte de las mujeres, "as rezadeiras" que fueron las que guardaron, memorizaron y transmitieron las costumbres judías.

El polaco inicialmente sufre el recelo de los miembros femeninos de la comunidad, quienes asustadas al verse descubiertas, y creyéndose integrantes de la última reserva judía del mundo, ven peligrar su supervivencia. Pero como narra el propio Schwarz en su libro "Los cristianos nuevos en Portugal en el siglo XX", consigue vencer sus reticencia al rezar ante ellas una oración judía askenazi en la que reconocen la palabra Adonai, comprendiendo de esa manera que el extranjero puede estar diciendo la verdad, en cuyo caso no están solos, tal y como su aislamiento les ha hecho creer durante siglos.

A partir de ahí, le es dada a conocer a Schwarz la historia completa: cómo son iniciados los niños en el secreto al llegar a una cierta edad, cómo celebran dobles ceremonias de matrimonio, una católica y otra privada a escondidas, cómo fabrican pan sin levadura, encienden velas los viernes por la noche al comienzo del Sabbath, con las ventanas cerradas, sin saber muy bien por qué... y cómo han olvidado completamente el hebreo ritual.

La difusión en el extranjero de "O Segredo" a través del citado libro, provoca de inmediato un inusitado interés en comunidades judías de todo el mundo, en una época en que el Sionismo está en auge.

Sinagoga Beth Eliyahu, Belmonte
Imágen tomada de la web Reconectar

En los años 70, con la llegada de la democracia a Portugal, se produce una vuelta al judaísmo de gran parte de los miembros de la comunidad, que comienzan tímidamente a negarse a bautizar a sus hijos, a aprender hebreo y a volver a conectar con la religión oficial.  A partir de ahí la "salida del armario" es completa. En los años 90, y financiada por un mecenas sefardí de Marruecos, se construye una sinagoga moderna, Beth Eliyahu, y se instala de manera permanente un rabino llegado desde Israel.  La localidad comienza a explotar su singularidad como atractivo turístico e incluso se producen vino y embutidos kosher. 

Además, existe en la actualidad en el pueblo un Museo Judaico en el que puede recorrerse la peculiar historia de esta comunidad.

He encontrado en Youtube un corto en el que el primer presidente israelí de origen sefardí Yitzhak Navon, recientemente fallecido, narra brevemente esta historia: "The Last Marranos" parte en inglés y parte en ladino. Aquí os dejo el enlace.


Increíble ¿verdad?

miércoles, 18 de mayo de 2016

Canciones sefardies (XII): La rosa enflorece

Ya que nos encontramos en pleno del mes de mayo del calendario gregoriano, nada mejor que aprovechar la ocasión para escuchar este bellísimo romance musicado.

La rosa enflorece es el nombre de una cantiga de amor proveniente de la (en tiempos anteriores a la Shoá) floreciente comunidad sefardí de la isla de Rodas.

Es conocida también con el nombre de Los bilbilicos (los ruiseñores), las aves cantoras a las que se cita en sus versos. Como curiosidad etimológica, bilbilico proviene del turco bülbül , vocablo que como en tantos otros casos, pasó a formar parte del léxico sefardí durante el largo exilio en territorio otomano.

El romance aparece musicalizado utilizando otra influencia, en este caso anterior a la expulsión de los judíos, el denominado tetracordo hispano-árabe, que pasa de la música árabe a la hebrea durante el rico periodo de convivencia multicultural del medievo peninsular.

Los versos plasman un apasionado canto de amor y ausencia en un amanecer de primavera.

Aquí os dejo la letra, o mejor dicho, una de ellas. Al tratarse de un romance de transmisión oral, existen diversas versiones, aunque las tres primeras estrofas no suelen cambiar sustancialmente:
La rosa enflorece
en el mes de mayo
mi alma s'escurece
sufriendo del amor. 
Los bilbilicos cantan
suspiran del amor
y la pasion me mata
muchigua mi dolor. 
Mas presto ven palomba
mas presto ven a mi
mas presto tu mi alma
que yo me vo morir. 
La rosa enflorece
en el mes de mayo
mi alma s'escurece
firiéndose el lunar. 
Los bilbilicos cantan
con suspiros de aver
mi alma y mi ventura
estan en tu poder. 
Los bilbilicos cantan
en el arbol de la flor
debajo se asentan
los que sufren de amor. 
mas presto ven palomba
mas presto ven con mi
mas presto ven querida…
corre y salva me.

Y también una maravillosa interpretación correspondiente al XI festival Noches en los jardines del Real Alcázar de Sevilla. Palabras mayores, con  Eduardo Paniagua,  Felipe Sánchez y la delicada y magnífica voz de César Carazo, al que tuve el placer de escuchar en directo no hace mucho en Málaga, y que nos cautivó a todos los presentes por su virtuosismo.

Espero que lo disfrutéis:



sábado, 5 de septiembre de 2015

Reventones

Como hoy ha amanecido el día un tanto gris y parecen haberse relajado los calores, me apetecía encender el horno y pasar un rato en la cocina preparando unos deliciosos pastelillos sefardíes, los reventones. Desde que escuché la receta en RNE Emisión en Sefardí les tengo ganas, así que llegó el momento.

Son muy muy fáciles de preparar, y muy agradecidos. Están verdaderamente deliciosos. Recuerdan mucho a la repostería árabe por tener como ingrediente principal frutos secos, por lo que  hay que tener cuidado y no pasarse al comerlos. Ahí va la receta:


Ingredientes: 
  • 300 gramos de almendras crudas con piel
  • 125 gramos de nueces
  • 200 gramos de azúcar blanca

  • la cáscara de un limón rallada
  • 2 huevos
  • 1 cucharadita de canela
  • azúcar glass 

Preparación:

Triturar las almendras y la nuez por separado hasta convertirlas en harina. En la receta original se indican que las almendras deben ser enteras y con piel, pero yo las he comprado ya peladas y molidas.  Mezclar en un bol la almendra y la nuez picada con el azúcar, la ralladura de limón, la canela, y los huevos. Tapar y dejar reposar el día antes a la elaboración en el frigorífico (o de la mañana a la noche, como he hecho yo). 


Una vez reposada la masa, formar unas bolitas del tamaño de una nuez, pasarlas por azúcar glass, colocar sobre papel sulfurizado, y hornear a 180 ºC entre 8 y 10 minutos, hasta que al pinchar una se vea que se han puesto crujientes. Las bolitas se resquebrajan con el calor, lo que les da su aspecto final y de ahí el nombre.



Aquí os dejo también para descargar en PDF el Recetario de postres sefardíes publicado por la Red de Juderías de España - Caminos de Sefarad en el que aparece esta entre otras ricas recetas de postres, para los que seáis cocinitas y os animéis a experimentar.

viernes, 28 de agosto de 2015

XVI Jornada Europea de la Cultura Judía

El próximo día 6 de Septiembre se celebra en 30 paises europeos la XVI Jornada Europea de la Cultura Judía, que tiene este año como lema principal Tendiendo Puentes.



Como cada año por estas fechas, la Red de Juderías de España - Caminos de Sefarad, ha preparado en colaboración con los ayuntamientos de las ciudades que la conforman un amplio repertorio de propuestas que abarcan todos los ámbitos de la cultura: música, gastronomía, exposiciones, conferencias y visitas a lugares de interés.

Hay habilitado un mapa interactivo en el que se pueden consultar por ciudades la agenda de actividades.

Como sugerencia para este otoño, propongo visitar Jaen, ciudad con muchos atractivos, bastante desconocida, y que está realizando un importante esfuerzo por poner en valor su brillante pasado sefardí, especialmente este año en que celebra el 1100º aniversario del nacimiento de Hasdai Ibn Shaprut, su más ilustre hijo de origen judío. 

Menorá en Jaén
Menorá en la Plaza de los Huérfanos, Jaén

Aquí os dejo un enlace al programa de actividades, que incluye a lo largo de todo el mes de septiembre visitas guiadas, jornadas gastronómicas, exposiciones, conciertos y la proyección del documental El conocimiento es el principio, que relata los esfuerzos por la paz en Israel realizados por Daniel Barenboim y Edward Said con la creación del West-Eastern Divan Orchestra. Muy, pero que muy apetecible.

lunes, 24 de agosto de 2015

Medinaceli

Medinaceli es una villa soriana situada sobre una elevada meseta en el valle del río Jalón. En sus inmediaciones se encontraba el antiguo poblado celtíbero de Occilis, del que se han encontrado algunos restos. En el año 153 a.C. fue conquistada por las tropas romanas, y utilizada como campamento base para la conquista de Numancia.


Plaza Mayor de Medinaceli, con la Alhondiga y la Casa del Consejo en el centro

Debido a su estratégico emplazamiento, controlando desde lo alto el paso del valle del río Jalón, se convierte en un hito importante de la calzada romana que unía Caesar Augusta (Zaragoza) con Emerita Augusta (Mérida), pasando por Toletum (Toledo), según el Itinerario de Antonino. Y así hasta la actualidad, pues se encuentra al pie de la Nacional II.

Arco Romano

De la presencia romana, quedan en la ciudad un imponente Arco, visible desde el barrio de La Estación, junto a la carretera nacional, restos de la muralla original y algunos interesantes mosaicos. Además, fueron los romanos los que comenzaron a explotar las salinas de la zona mediante albercas de evaporación, lo cual ha constituido la principal actividad económica del municipio hasta la actualidad.

Tras la conquista musulmana, la ciudad recibe el nombre de Medina Salim del que deriva el actual, y se convierte en la capital de la Marca Media. Con el fin de contener el avance de las tropas cristianas en el siglo IX, desde allí se lanzaban cada verano las temibles aceifas capitaneadas por Almanzor, quien perdió la vida en el transcurso de una de ellas, al parecer debido a una enfermedad, pues la célebre Batalla de Calatañazor no fue más que un invento de la propaganda cristiana. Su cuerpo fue enterrado en la Alcazaba árabe, cuyos restos aun pueden visitarse en Medinaceli.


Alcazaba árabe


Puerta de la muralla árabe

Después de la caída de Toledo, Medinaceli es la única plaza importante en manos musulmanas al norte del río Tajo, hasta que en 1123 Alfonso I "El Batallador" la conquista.

De su etapa medieval cristiana, queda el trazado urbanístico de la ciudad, la Colegiata de Ntra Sra de la Anunciación,  una amplia Plaza Mayor porticada, y multitud de casas blasonadas de piedra. En la citada plaza se sitúan el Palacio de los Duques de Medinaceli, la Casa del Consejo y la Alhóndiga.


Panorámica de 360º de la Plaza Mayor. A la izquierda, el Palacio Ducal

En cuanto a la presencia judía en Medinaceli, no se conoce a ciencia cierta en que época comenzó. Se sabe que la judería estaba situada entorno a la calle San Román, que parte de la Plaza Mayor, y llegaba hasta la muralla. El primer documento conservado que atestigua la presencia judía data de 1187 y describe una transacción comercial. Al parecer la actividad económica de la comunidad en la zona era la comercial, entorno a las salinas, la lana, el paño y el préstamo y recaudación.

Calle San Román

Hijo ilustre de esta aljama fue Abraham Chicatilla, celebrado escritor, rabino, filósofo y cabalista del siglo XIII, que merece tener su propia entrada en este blog.

Por otra parte, la villa da nombre a uno de los títulos nobiliarios más antiguos de España, el Ducado de Medinaceli, anteriormente condado, otorgado por Isabel la Católica. Como curiosidad, citar que el primer duque,  Don Luis de la Cerda, fue mecenas de Cristóbal Colón durante dos años, viviendo el almirante durante un tiempo en Medinaceli, en el palacio ducal.

El noble, al parecer, quiso costearle el primer viaje a América, oferta que Colón rechazó por parecerle el trato ofrecido poco ventajoso para sus intereses. Yendo un poco más allá, Simón Weisenthal, el famoso cazador de nazis, asegura en su libro Operación Nuevo Mundo. La misión secreta de Cristóbal Colón, que el duque era nieto de una judía conversa e incluso, que él y Colón (de cuya ascendencia judía no duda), podrían estar emparentados. Aquí tendríamos en todo caso otro "sospechoso habitual"... y éste de rancio abolengo.


Beaterio de San Román, posible sinagoga

Al final de la calle San Román, se encuentra el beaterio del mismo nombre, un edificio abandonado que, debido a su emplazamiento y a su extraña planta, se considera que podría ser con bastante seguridad la antigua sinagoga. En época posterior a la expulsión de los judíos, se le añadiría al edificio una espadaña y se transformaría en templo cristiano, funcionando como parroquia hasta que en 1538, año en que es transformado en un beaterio femenino. Posteriormente se conviertirá en un monasterio de jerónimas, manteniéndo su actividad hasta 1939.

En el edificio llaman la atención los tres enormes contrafuertes situados en la fachada principal, así como la portada, con un llamativo arco de medio punto de piedra rojiza. Desgraciadamente, el techo se ha derrumbado en una parte de la nave, y el edificio entero es una ruina, como indican los carteles de advertencia.

Nevero medieval
Por último, en las cercanías del beaterio, en el exterior del recinto amurallado y orientado al norte, se puede contemplar una antiguo nevero de época musulmana que muchos consideran por su ubicación que podría ser de origen judío.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Bayona - Baiona

Bayona (en castellano), o Baiona (en euskera y gascón) es el nombre de una ciudad francesa situada a poco más de 35 km de la frontera española de Irún y muy cerca de la costa cantábrica.


Bayona desde el Baluarte y las Murallas de Vauban

Pertenece al departamento francés de los Pirineos Atlánticos, en el antiguo Ducado de Aquitania, y forma parte del conglomerado urbano de Bayona-Anglet-Biarritz, denominado BAB. Y es de especial interés a la temática de este blog por la importancia que tuvo a lo largo de los siglos como ciudad de refugio y acogida para los judíos sefardíes expulsados del Pais Vasco, Navarra y Portugal a finales del siglo XV.

Debido a su estratégico emplazamiento, posee una historia larga y azarosa. La ciudad se conforma sobre un antiguo castro romano, Lapurdum (que acabará por dar nombre a la provincia vasco-francesa de Lapurdi),  en la confluencia de los rios Nive y Adur. En el siglo IX, y durante más de cien años, es ocupada por los vikingos, que transmiten a los habitantes de la zona sus conocimientos sobre navegación. Recuperada por el Duque de Vasconia, pasa a formar parte del Vizcondado de Labort y finalmente del Ducado de Aquitania. Tras el enlace matrimonial entre Leonor de Aquitania y Enrique II de Inglaterra, pasa a manos de la administración inglesa hasta que es recuperada por Carlos VII de Francia en el último episodio de la Guerra de los Cien Años. Todas estas vicisitudes, han dejado su huella en la actual Bayona, ciudad fortificada, en la que se hablan el francés, el euskera y el gascón, así como el castellano, por su proximidad a la frontera.

La ciudad se divide en tres barrios principales separados por el Nive y el Adur:

Grand Bayonne

Es el centro histórico y comercial de la ciudad. Sus calles están repletas de pequeñas tiendas de artesanía, chocolate, productos de la zona y bares dispuestos entorno a la Rue du Port Neuf y la Rue d'Espagne. Es muy recomendable visitar la Catedral gótica del s. XIII y su magnífico claustro, uno de los mayores de Francia, donde en verano se instala un mercado artesanal, el Castillo Viejo (s. XI), que sólo puede verse por fuera y las Murallas de Vauban cuyo foso contiene un precioso jardín botánico, y también el Ayuntamiento y el Mercado, dos edificios singulares junto al río Nive.

Rue du Port Neuf

Mercado artesanal en el claustro de la Catedral
Castillo Viejo

Petit Bayonne

En la orilla contraria del Nive se pueden ver los bonitos edificios de aire portuario típicos del país vasco. Se puede visitar el Museo Vasco, y el Bonnat, con obras del artista local que le da nombre, de Boticelli, Rafael y Rembrandt, así como el Castillo Nuevo.

Petit Bayonne

Saint-Esprit

Cruzando el rio Adur, llegamos a este barrio que originariamente era una ciudad separada perteneciente al Condado de Gascuña, en el que se encuentra la Ciudadela de Vauban, la Estación de Ferrocarril y la Iglesia del Saint-Esprit, románica y gótica, un hito importante en el Camino de Santiago que pasa por Bayona. También se puede visitar el Museo del Chocolate, en las afueras del barrio.

Estación de Saint-Esprit

Las Fiestas de Bayona, consideradas el equivalente francés a los Sanfermines en España, por la vestimenta tradicional blanca y roja, los festejos taurinos que incluyen encierros, y los certámenes de pelota vasca, están declaradas Patrimonio Inmaterial de Francia y en ellas se dan cita millones de visitantes, entre el último miércoles de julio y el primer domingo de agosto. En cualquier otra fecha, tanto Bayona como toda la comarca son un centro de atracción turística de primer orden.

Son productos tradicionales de Bayona el chocolate, los múltiples derivados del pato (magret, confit, paté, foie...) y la lencería de hogar de inspiración vasca.

Los judíos de Bayona y el chocolate

Cuando en 1492, el Decreto de la Alhambra proscribe la práctica de la religión judía en España y años más tarde, también en Portugal y Navarra, último reino anexionado a la Corona, una parte de las familias judías que optan por la diáspora, encuentran cobijo en el barrio de Saint-Esprit, por aquel entonces un municipio separado de Bayona. Son bien recibidos, por cuanto su actividad comercial dinamiza la economía de la zona.

En las décadas siguientes, y ante la presión creciente que ejerce la Inquisición en España y Portugal, a estos pioneros les seguirán nuevas oleadas de marranos (criptojudíos). Todos ellos recibirán en Francia el nombre genérico de judíos portugueses.

Rue Maubec, judería de Saint-EspritSinagoga de Bayona

En la pequeña iglesia que da nombre al barrio, se pueden rastrear partidas de bautismo, registro de matrimonios y defunciones de estas familias, que en la mayoría de los casos, mantuvieron sus prácticas religiosas en secreto debido a que las leyes en Francia seguían prohibiendo la libertad religiosa. No fue hasta 1723 que se reconoció oficialmente la existencia de los judíos portugueses, y se hacía efectiva la tolerancia de su culto, por otra parte, conocido y consentido. En vísperas de la Revolución Francesa, había más de 2.500 judíos censados en Saint-Esprit.

La comunidad judía de Bayona es muy activa en todo lo relativo al comercio internacional, especialmente con paises en los que se habían asentado otras comunidades de origen sefardí: Paises Bajos, Londres, el Caribe y las Antillas. En particular, son los responsables de la introducción del chocolate en Francia, y de la creación de la industria chocolatera de la zona, la más popular del país, en el que se conoce a Bayona como "capital del chocolate".

Tienda de chocolate en el centro de Bayona

Se conoce la existencia de inmuebles que hicieron las funciones de sinagogas secretas, durante todo el siglo XVI y XVII, y de la afluencia a ellos de criptojudíos españoles, que acudían a celebrar ritos importantes, como circuncisiones y matrimonios. En 1632 se consigna el arresto de un emisario de la Inquisición española acusado de ser un "espía español".

El Cementerio judío de Bayona data de 1689 (año en que aún se practicaba el criptojudaísmo) en la cumbre de Saint-Etienne, y fue ampliado en los siglos XVIII y XIX y debido a la antigüedad de algunas de sus lápidas, su importancia histórica es equiparable a la del Cementerio de Amsterdam.


Cimetière Israélite (Bayonne)
Cementerio judío de Bayona

Un episodio relativamente reciente indica la fuerte identificación entre la comunidad judía de Bayona con sus orígenes sefardíes. Se trata del conflicto producido a finales de los años 50 por la titularidad municipal del antiguo cementerio judío de Vitoria, Judimendi (ya consignado en otra entrada de este blog) y su uso como suelo urbanizable y el acuerdo llegado por la corporación municipal y la comunidad judía de Bayona para la creación de un espacio para la memoria y la reconciliación.

jueves, 13 de agosto de 2015

Aljamía o aljamiado

Se denomina aljamía (del árabe Ayamiyya, lengua extranjera) o aljamiado a todo texto redactado en lengua romance y transcrito sobre papel utilizando caracteres semíticos. El texto original puede estar en castellano antiguo, en catalán o bien en judeoespañol, y los caracteres gráficos corresponden en unos casos al árabe, y en el otro al hebreo.

El origen del empleo del texto aljamiado en Al-Ándalus resulta muy interesante. Tras la caída del Imperio Romano y durante la dominación árabe, el pueblo llano, por una parte los cristianos, y por otra, las personas sin instrucción en la cultura oficial dominante, que eran la inmensa mayoría, continuaban hablando la lengua vernácula hispano-goda en su vida diaria.

Flicker - Aljamiado letters

Fonética de la grafía aljamiada en caracteres árabes

Esta lengua romance, llamada por algunos autores "romance andalusí" incluía ya profundas influencias árabes y hebreas en el léxico. Al igual que en su día la administración de Roma no consiguió que en Al-Andalus se hablara el latín culto, conocido popularmente como latin obscurum (restringido al ámbito eclesiástico y administrativo), tampoco el árabe oficial caló en la población.

Rota ya la cadena de transmisión de la grafía original de los caracteres latinos, el lenguaje hablado por el pueblo sigue su evolución, desembocando con el paso de los siglos y de las aportaciones de los conquistadores en lo que acabaría siendo la lengua castellana.

Pero entre tanto, ante la necesidad de poner por escrito determinados documentos, poemas y canciones, contratos legales, etc, el genio popular acaba por idear una componenda: escribir el texto romance utilizando caracteres árabes (en el caso de la población musulmana) o hebreos (en el caso de la población judía). Nace así la aljamía como fenómeno lingüístico autóctono.

La aljamía prospera de tal manera al margen de la cultura oficial, que abundan en las crónicas históricas los ejemplos de personajes que ante determinadas situaciones administrativas o jurídicas utilizan esta grafía desde los primeros tiempos del califato y hasta la época nazarí. Incluso en algunos tratados de ciencia conservados se incluye la transcripción de algunos términos del árabe ortodoxo al aljamiado.

Jarcha hebrea de Yehuda ha Leví transcrita por Samuel Stern
Tras la toma de Granada por los Reyes católicos, con la consiguiente quema de libros en árabe ordenada por el Cardenal Cisneros en 1499, y el destierro o forzada conversión de los judios, se produce la pérdida irreparable de textos aljamiados en árabe y hebreo, de los que nos han quedado muy pocos ejemplos. El CSIC dispone de un portal, manuscriptaCSIC en el que se pueden consultar algunas muestras de manuscritos supervivientes.

Probablemente los ejemplos más llamativos y valioso son las moaxajas y jarchas descubiertas por Samuel Stern en una sinagoga de El Cairo, de las cuales dimos cumplida información en este blog en una entrada anterior. Estas composiciones, aparte de su valor literario, representan el primer testimonio escrito de una lengua romance en Al-Andalus, entorno al siglo X y XI, anteriores por tanto a las Glosas Emilianenses, pese a ser éstas últimas consideradas como la primera muestra del castellano.

Cartel anunciador. Salónica (1911)
Pero afortunadamente, la historia del aljamiado en lengua hebrea no acaba aquí. Las prósperas comunidades sefardíes asentadas por todo el mediterráneo oriental: Salónica, Esmirna, Estambul... y en época más reciente, en las principales metrópolis de occidente: Nueva York, París, Viena, etc... han seguido utilizándolo hasta mediados del siglo pasado como medio de difusión cultural obras literarias, en prensa, y en documentos efímeros como folletos, carteles, etc.

La destrucción de alguna de estas comunidades en Europa como consecuencia de la Shoá y la política cultural uniformadora de Atatürk en Turquía, provocaron un declive definitivo en el uso de la grafía aljamiada, pasando a utilizarse los caracteres latinos, que por otra parte, no se ajustan tan adecuadamente a la fonética del ladino.

Cada vez es más raro encontrar una publicación en aljamía, por lo que cuando me topé con una edición de El Principito de Antoine de Saint-Exúpery en la tienda Librería y Hebraica de Toledo de la editorial Tintenfass (especializada en traducciones exóticas de esta obra) y traducido del francés al ladino por Avner Pérez y Gladis Pimienta, no me lo pensé, es la joyas de mi muy modesta biblioteca sefardí. Por un lado, el libro está en ladino con grafía latina, y se lee de izquierda a derecha y desde delante hacia atrás.... y por el otro con grafía aljamiada, de derecha a izquierda y de atrás para adelante... por lo que en las páginas centrales se tocan ambos finales.

¡¡¡Es una auténtica maravilla!!!.

El Principito
judeo-español en caracteres latinos
El Principito
judeo-español en aljamía

Como curiosidad para interesados, he descubierto en Internet a Ricardo Vicente, caligrafista experto que imparte talleres y cursos de caligrafía aljamiada pero sólo en caracteres árabes.